jueves, 9 de febrero de 2012
... when time is all we have
La vida pasa, los momentos se esfuman y el tiempo no se detiene. Nadie desea llegar al momento en que analiza su vida y se da cuenta que sus actos no van con su manera de pensar, que prioriza deseos supérfluos por sobre las necesidades reales, las esenciales; pero si por algún motivo ese momento llega , ¿no es momento de cambiar? Si te atrapas en el sistema que el planeta diseño para aprisionarte y sientes que no hay salida, siempre existe una ventana por la que puedes escapar, pero el problema es el no querer huir, como un rehén que se acostumbró tanto a su captor que lo tomó como lo único seguro, lo único constante, la inseguridad te detiene, el miedo te paraliza y el tiempo no perdona... porque al final lo único seguro que tenemos es que existe un término, sin importar si llega en 3 minutos más o en 50 años debemos atesorar cada momento, aprovechar cada minuto y aprender a ser libre, a elegir lo que necesitamos, correr contra el viento dejando que la brisa recorra cada centímetro de tu cuerpo, que el agua de la lluvia humecte tu vida, que el calor del fuego reemplace tu frio, que la constancia de la tierra te lleve siempre en el lugar que debas estar, para así no lamentar el no vivir de verdad cuando no tengamos ninguna posibilidad de cambiar nada.
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