Hurgar bajo las razones no ha de ser constituyente del
porvenir, si hay un motivo que impide avanzar debe ser claro y preciso; sin
embargo a veces se pierde en los deseos de lo que se quiso. Voces internas
guían hacia un camino que se siempre se buscó, pero que de alguna manera en
cierto momento se difuminó.
Exigencias de momentos que se han de articular, de palabras
que se han de decir y de sentimientos que se han concebir no hacen más que alejar
del objetivo si existe una hesitación. Nada es al azar, todo tiene su
propósito; y quizás esto no significa que me deba detener sino que debo seguir
adelante.