domingo, 27 de agosto de 2017
Calma
Muchas cosas ocurrieron, no solo fue el abrazo, pero todo lo que pasó te mostró el camino de regreso. No fue fácil, lo que pasó luego fue una extensión de las semanas previas, sin embargo, la conclusión es lo relevante: volviste, la invasión acabó.
La decisión final nos devolvió al camino que ya habíamos abandonado, aquel donde habitan aquellos momentos que con mucho amor creamos y guardamos en la memoria. Seguiremos avanzando deseando que cada paso juntos sea una oportunidad de pintar en estas paredes con colores brillantes y felices escenas que, un día, juntos contemplaremos con nostalgia y alegría.
Mi felicidad hoy es sentir aquello que siempre quise: esa ansiedad por tenerte entre mis brazos de nuevo, por mirarte, por rozar mis dedos por tu cara; ese cariño que me recorre cada vez que pienso en ti; el dormirme imaginando todo lo que viviremos; y el contar los días sabiendo que ya te podré abrazar y hacer realidad todo lo que deseamos. Tengo fe en el futuro, pero seguridad en el presente, te quiero tanto.
miércoles, 23 de agosto de 2017
Homecoming
Incertidumbre, dudas, miedos, desilusión, inseguridad, inestabilidad, muchos sentimientos suscitados por la distancia y la invasión. Las palabras compartidas no eran suficientes o eran demasiadas: conversaciones acotadas versus comentarios desafortunados hacían más difíciles el seguir adelante y más dolorosa la verdad. Tuve miedo cuando te iba a encontrar de nuevo, ya no sabía qué esperar: tu distancia, mi cariño, rechazo o reencuentro, muchas posibilidades que parecían igual de probables e improbables a la vez. Ellas me hicieron dudar el seguir, pero me aventuré. Cuando te vi, ese abrazo habitual me dio la bienvenida a tu mundo, pero esta vez ya no se sentía igual, ya no significaba lo mismo. En aquel abrazo se desvaneció todo lo malo, tu cuerpo contra el mío me hizo sentir como si nunca hubiésemos estado separados. El día pasó, las miradas evidenciaban nuestro pasado y nuestro presente, ya no importaba el futuro. Junto con el amor en tu miraba transmitías el dolor por la duda, un abrazo no bastó para ti… o quizás sí.
domingo, 30 de julio de 2017
Promesas deshechas
Imposible recordar ese pasado cercano en que solo añoraba un poco de libertad. Tomé opciones, acepté decisiones, y sugerí soluciones hasta obtener lo que deseaba. El tiempo transcurrió, ya no te espero y tú ya no me esperas a mi; aquel sufrimiento que la distancia provocó lo dejamos ir junto con aquella promesa.
Hoy, te veo avanzar cada vez más lejos y temo nunca más poder alcanzarte. ¿Recordarás lo que dijimos? ¿Mantendrás lo que sentimos?
Hoy temo. No quiero perder lo que somos ni destruir lo que juramos ser ¿Cambiarás el final que acordamos?
Hoy te escucho diferente. Te quiero sentir igual, pero es inevitable ver que cambiamos ¿Cuan constante será este cambio?
Mañana no lo sé. La vulnerabilidad de la vida me ha invitado a pensar constantemente en lo que sigo sintiendo exacerbando todo lo que fuimos: promesas de ayer, el soporte de hoy y los sueños del mañana.
Esperaré, ¿Esperarás también?
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