Cada cambio presenta una nueva perspectiva, una mirada diferente a la vida que llevamos, un pasado nuevo que recordar y un futuro más certero al que aferrarnos. Cada vez que afrontamos un nuevo cambio en nuestras vidas esperanzas afloran, nunca sin los infaltables e indeseables miedos, una nueva realidad a la que domar o ser sometido.
Ojos llenos de sueños con vistas más allá de lo real, a lo ideal. Expectativas que nos hacen desear vivir el futuro en el ahora. Un mundo a nuestros pies.
Al pasar el tiempo vamos negando o verificando los mitos que nosotros mismos nos hemos creado de nuestro futuro, pero ¿que sucede si no cumplimos con lo que quisimos? Pues nos desilusionamos. Vemos mermado todo nuestro entusiasmo, dejamos de creer. Ya no habrá un mañana mejor para nosotros, sólo un hoy paupérrimo. Pero siempre hay una luz por la que velar, una guía que nos conduzca a donde deseamos llegar.
En la vida buscamos cambios, vivimos en función de ellos, y luchamos por conseguirlos. A pesar de eso, el cambio que suponía ser el más trascendental en mi vida no se presenta como tal, mi vida sigue igual.
1 comentario:
Me gustaron tus palabras :D ...
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