domingo, 27 de agosto de 2017

Calma

Muchas cosas ocurrieron, no solo fue el abrazo, pero todo lo que pasó te mostró el camino de regreso. No fue fácil, lo que pasó luego fue una extensión de las semanas previas, sin embargo, la conclusión es lo relevante: volviste, la invasión acabó. La decisión final nos devolvió al camino que ya habíamos abandonado, aquel donde habitan aquellos momentos que con mucho amor creamos y guardamos en la memoria. Seguiremos avanzando deseando que cada paso juntos sea una oportunidad de pintar en estas paredes con colores brillantes y felices escenas que, un día, juntos contemplaremos con nostalgia y alegría. Mi felicidad hoy es sentir aquello que siempre quise: esa ansiedad por tenerte entre mis brazos de nuevo, por mirarte, por rozar mis dedos por tu cara; ese cariño que me recorre cada vez que pienso en ti; el dormirme imaginando todo lo que viviremos; y el contar los días sabiendo que ya te podré abrazar y hacer realidad todo lo que deseamos. Tengo fe en el futuro, pero seguridad en el presente, te quiero tanto.

No hay comentarios: