De un tiempo a esta parte muchas cosas se han acentuado, comienzo a notar en cada paso un nuevo signo de alarma, algo así como una llamada de atención; la que por cierto, no quiero oir. Ya se hace casi imposible no ver lo que empieza a ser evidente, es una invitación que me veo obligado a rechazar, pues no la quiero aceptar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario